OJO-ATENCIÓN: ESTE VÍDEO NO ES PARA QUE NO COMAS, NI TE ESTOY DICIENDO QUE DEJES DE COMER. Comer tienes que comer, por supuesto, estos consejos son sobre cómo controlar la ansiedad para que seas capaz de controlar el apetito una vez que has comido y estás físicamente llena, o cuando todavía no es momento de volver a comer. Una cosa es el hambre y otra el apetito, pero ... ¿cuál es la diferencia y qué puedes hacer para controlar las ganas de comer desesperadas? Dale al play 😉

Tips para controlar la ansiedad:

1. Haz ejercicio. Fundamental, no sólo porque hormonalmente te va a ayudar a controlarte, sino también porque si haces ejercicio tú misma te vas a portar mucho mejor con la dieta. Te aseguro que si te pasas sudando una hora entera mientras entrenas, te lo vas a pensar dos veces antes de estropear todo el trabajo que acabas de hacer comiendo aquello que se sale del caminito saludable.

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2. Evita ingerir alimentos procesados. Está bien comerlos de vez en cuando (tampoco te obsesiones, ok?), pero no bases tu alimentación en alimentos de este tipo, ya que, los alimentos naturales son mejores para tu salud y porque por lo general los alimentos procesados tienen químicos y aditivos que, de verdad, no sólo no te van a saciar, sino que además te van a incitar a que sigas comiendo. Mi recomendación es que entre el 80-90% de los alimentos que ingieras sean alimentos naturales.

3. Come proteínas en todas (o casi todas) tus comidas. Para controlar la ansiedad por comer, lo que interesa principalmente es mantener los niveles de glucosa en sangre estables (evitar picos de insulina que son los que provocan esa sensación de hambre descontrolada). Las proteínas tardan más tiempo en ser digeridas y de esta forma, hacen que los niveles de glucosa en sangre se mantengan estables, controlando así tu apetito. Además, las proteínas sacian mucho, lo que también te va a ayudar a controlar el apetito porque después de ingerirlas, vas a tardar mucho más tiempo en volver a tener hambre.

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4. Come cada 3 ó 4 horas. Una vez que acostumbras a tu cuerpo a pedir comida únicamente cuando tienes hambre, comer cada 3 ó 4 horas no es estrictamente necesario; pero sobretodo al principio te recomiendo que lo hagas. Si comes cada 3 ó 4 horas alimentos que de verdad te aporten beneficios y te sacien (proteínas de calidad, grasas y carbohidratos también de calidad), vas a mantener estables tus niveles de glucosa en sangre (controlando mejor tu apetito) y evitarás que se te junte el hambre con el apetito. Además, si dejas pasar demasiado tiempo entre comida y comida, una de las hormonas que controla tu apetito se va a relajar y la que lo incita se va a elevar, y de esta forma, te va a ser más difícil controlar esas ganas de comer desesperadas.

5. Come carbohidratos de calidad. No pienses que debes eliminarlos de tu dieta para tener el cuerpo saludable que siempre has deseado. No me voy a meter en los problemas que puede ocasionar en tu salud la falta de carbohidratos. Tienes que comer carbohidratos porque tu cuerpo los necesita para funcionar correctamente, pero come carbos naturales de calidad, con alto contenido en fibra y en proteínas (frutas, copos de avena ...), porque además de que son más sanos y mejores para tu salud, te van a saciar más, van a mantener tus niveles de glucosa en sangre estables y así controlarás mejor tu apetito. Estate atenta porque dentro de poco voy a sacar un vídeo-guía súper completo para que sepas diferenciar y escoger los carbohidratos que más te benefician 😉 para alcanzar tu objetivo.

6. Bebe mucha agua. El agua es súper importante para el buen funcionamiento de tu organismo en general porque además de transportar los nutrientes al interior de las células y ayudar en la eliminación de sustancias de desecho de ellas, ayuda a digerir los nutrientes. Si como a mí, te cuesta trabajo beber agua diariamente, puedes optar por hacerlo mediante infusiones o preparados detox, que además van a ayudarte a eliminar las sustancias de desecho de tu organismo.

7. No te prives constantemente, como siempre te digo, en el equilibrio está la clave. Si pasas demasiado tiempo obsesionada, a la larga no te va a traer nada bueno. Además, NO PASA NADA, si una o dos veces a la semana te das el capricho de comer aquello que realmente te gusta aunque se salga un poco del caminito saludable. Además, no tienes que renunciar a todo aquello que te gusta para sentirte bien con tu cuerpo, y ser flexible es muy importante.

8. Ten paciencia. Es un proceso, y si estás acostumbrada a no llevar un control de lo que comes, al principio te va a costar, como todo. Necesitas crear el hábito de comer bien primero que nada, comer sano, y poco a poco, aprender a controlar los impulsos de comer desesperadamente cuando ya has comido y es físicamente imposible que tengas hambre.

Ahora te toca a ti, ¿algo que quieras saber?, ¿En qué puedo ayudarte? Pregúntame todo aquí abajo en los comentarios, en la sección de contacto o encuéntrame en mis redes sociales y en mi canal de youtube y hablamos! Espero tus mensajes en las redes sociales 😉

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